Prácticamente desde que existen los videojuegos existe la piratería hacia ellos. Desde la era de los diskettes, los floppys y las cintas de cassette, pasando por los cds, hasta la época de las roms, chips, firmwares, isos, etc. Un recorrido en el que la industria
ha inventado mil formas de intentar parar esta sangría económica, pero en el que ha quedado demostrado que
el pirata por lo general siempre se ha acabado saliendo con la suya, saltándose la protección, drm, o cualquier cosa que se ha intentado... Por ello hemos sufrido drms infectos,
que incluso perjudicaban al propietario legal que había comprado original el juego (Ej. de la vergüenza:
Assassins Creed II). Pero también nos hemos encontrado con medidas anti-piratería muy curiosas que han demostrado un gran sentido del humor por parte de los desarrolladores, y en algunos casos de verdadera
mala uva, como el caso del reciente vídeo del
escorpión gigante rosa invencible del
Serious Sam 3. Vamos a recordar algunos de los casos más memorables.