Respuesta fácil al título:
juegos y
más juegos, a poder ser alguno que sepamos que no tenga. Pero supongamos por un momento que el especimen en cuestión se trate de un
Homo Hardcorus, de naturaleza compulsiva, siempre al acecho de nuevos juegos a los que hincarles el diente. Nos arriesgamos a que el
gamer, en un arrebato consumista, ataque a la presa y se haga prematuramente con ella, adelantándose a nosotros, chafándonos el regalo y dejándonos en evidencia y con el ticket en la mano para tener que cambiar el presente. (Esto leído con música de "
El Hombre y la Tierra" de fondo mejora una barbaridad). Si además el
gamer tiene familia a la que ha "dejado caer" su lista de deseos navideños, entenderemos que quizás
la opción más sencilla sea a la par la más arriesgada... Por suerte en la Fortaleza estamos aquí para echarte un cable y, entre turrón y turrón,
hemos indagado por la red para sugerirte algunos regalos originales para quedar como un señor (o señora) y satisfacer a tan entrañable como complicado sujeto. Pasen y vean.